De la firma al sistema operando, a tu ritmo.
Así se ve el camino completo. La mayoría de los pasos los completas cuando tengas tiempo, desde tu computador o tu teléfono; nuestro equipo entra donde su criterio hace la diferencia.
Designa a tu responsable
Nombra a la persona de tu equipo que quedará a cargo del tema datos. Es la única designación imprescindible: sin dueño interno, ningún sistema funciona.
Cuéntanos tu operación
Recibes un enlace privado con un cuestionario guiado y preguntas para responder en audio desde el teléfono ("¿cómo agenda un cliente nuevo?"). También nos compartes documentos que ya tengas: contratos con proveedores, lista de software que usan. Nada de reuniones obligatorias.
Armamos tu registro y hallazgos
Nuestro sistema procesa tus respuestas y construye el primer borrador del registro de datos de tu empresa. Un consultor nuestro lo revisa, lo corrige y prepara el informe de hallazgos: qué está bien, qué falta y qué urge.
Instalación en tu infraestructura
El sistema queda operando en la nube Microsoft de tu propia empresa — tus datos nunca pasan por nuestros servidores. Solo dos aprobaciones son tuyas, y te guiamos clic a clic. El portal de derechos queda con tu logo y tus colores.
Capacitación y prueba real
Tu responsable aprende con videos cortos sobre el sistema real y cierra con una solicitud de práctica que gestiona de principio a fin. El resto del equipo recibe una instrucción de 20 minutos: la regla de oro y a quién derivar.
Operación con evidencia
Marcha blanca acompañada, monitoreo proactivo y un reporte mensual de una página: solicitudes gestionadas, plazos cumplidos, registro al día. Cumplimiento funcionando — y demostrable.